Dado que los conjuntos de cables y arneses se utilizan cada vez más en entornos exigentes, la protección mecánica, el alivio de tensión y el sellado ambiental se han convertido en requisitos de diseño críticos. El sobremoldeo se ha consolidado como un proceso de fabricación de eficacia comprobada para mejorar la durabilidad, la fiabilidad y la integración funcional en conjuntos de cables de alto rendimiento.
En 2025, TRS amplió sus capacidades de fabricación para incluir sobremoldeo interno, lo que permitió un control de proceso más estricto, una mayor flexibilidad de diseño y transiciones más rápidas del prototipo a la producción.